Los pequeños artistas de Iniciación Musical lucen en el concierto navideño
El martes, 15 de diciembre, el Centro Integrado de Música Arenas Albéniz ofreció el segundo concierto navideño que estuvo a cargo de los alumnos de Iniciación Musical de 5 y 7 años. Los pequeños artistas deslumbraron a los presentes con sus interpretaciones musicales y al finalizar las actuaciones alumnos y familiares disfrutaron de una merienda en el comedor del centro educativo.
Los Conciertos de Navidad permiten observar el avance de los alumnos en los primeros meses del curso y compartir con padres y familiares los conocimientos adquiridos y las destrezas desarrolladas así como la ilusión, el entusiasmo y el esfuerzo de cada uno de ellos.
Este segundo concierto fue seguido con mucha atención por Andrea Romero Robredo, alumna de piano de 6º curso de Enseñanzas Profesionales, realizando una crítica profesional sobre la actuación de los pequeños músicos, y quien entre otras cuestiones destacó “la emotividad que se respiró durante todo el concierto”.

A continuación se reproduce íntegramente la crítica realizada por Rocío Pérez Cabrera.
En la tarde del martes 15 de diciembre se celebró en el Centro Integrado de Música Arenas -Albéniz el Concierto de Navidad de los alumnos de iniciación musical de 5 y 7 años que nos deleitaron con obras para la flauta, la guitarra, el violín, el violonchelo y el piano.
A las cinco en punto dejaron pasar a los ansiosos padres de los concertistas, una pequeña multitud que no tardó en inundar la Sala, apresurándose a coger el mejor sitio desde el que ver a los pequeños artistas. Se respiraba en el aire la expectación propia previa a un concierto, con los padres hablando con sus vecinos en la fila y buscando en el programa el nombre de sus hijos.
Tras dar la bienvenida la directora del Centro Aída Rodríguez Ojeda, el profesor Arniel González, en nombre de todo el profesorado, dijo unos palabras que querían transmitir todo el orgullo de los profesores del Centro, resaltando que el propósito de los conciertos es conseguir que la música forme parte de la vida de los alumnos para que desde muy pequeños desarrollen el gusto por la música.
Tras esta breve presentación se dio comienzo al que anticipaba ser un emotivo concierto.
La primera en deleitar al expectante público fue Judit Martín que, a pesar de tener la pierna escayolada, demostró mucha soltura tocando su flauta. Después se le unieron los flautistas Alberto Tacoronte y Jonay Moreno para tocar los tres una preciosa composición propia acompañados por el piano. Siguiendo con la flauta, a continuación tocó Alberto Tacoronte la famosa Oda a la Alegría de Beethoven.
Las cuerdas fueron las siguientes en tomar

el protagonismo, siendo Shankar Daryanani el único violonchelista, supo estar muy bien a la altura tocando una popular canción eslovaca acompañado de su profesor. Tocaron el violín Ana Isabel, Kumar Daryanani, Francisco Camacho, Raúl Falcón, Pedro Manuel Díaz y Santiago Chamorro, el cual mantuvo muy bien la compostura, ¡a pesar de que se cayeran las partituras del pequeño atril! Y es que un buen concertista siempre sabe superar los imprevistos que puedan surgir.
Las guitarras entraron con fuerza con el trío formado por Raúl González, Pablo Ojeda e Ismael Pérez tocando a continuación individualmente Teresa Conde, Óscar Maillo, Javier Díaz y Pablo Vata. Para sorpresa del público, a este último se le unió su hermana mayor a la flauta para tocar una canción popular italiana, llevando ella la melodía y siendo acompañada con arpegios del joven guitarrista, ¡sin duda un dúo con mucho futuro!
Con tan sólo cinco años Ana Martínez fue la primera pianista en llegar al escenario frente al ya animado público, tocando a cuatro manos con su profesora Elba Álvarez las cuales, tras tocar una pieza de J. Bastien no pudieron resistir a darse un tierno abrazo. Seguidamente tocaron el piano los alumnos Marina Reyes, Néstor Marrero y Marcela Santana. Esta última, contenta con su actuación dejó el escenario dando saltitos.
Vladimir Kotenko, tocando el violín, concluyó la primera parte del concierto, no sin antes regalar al público una dulce sonrisa.
La entrega de los padres a estas alturas era tal que no quisieron hacer una pausa siquiera. También había que pararse un momento a contemplar los rostros de los padres, pues en el público todos sonreían y se leía en sus miradas el orgullo que sentían, algunos incluso llegaron a bromear al ver tan emocionado a un padre: “no llores, ¿eh?, ¡no llores!”. Y es que aunque el ambiente que había en la sala era de pura adoración y ternura al escuchar a los jóvenes alumnos, no hay que olvidar que la situación va mucho más allá, no se trata de una simple actuación sino que es uno de los primeros pasos que están dando estos niños, adentrándose en el amplio mundo de la música, siendo acompañados en todo momento por sus padres.
De esta manera, el simple acto que es atravesar ese pasillo, que a su vez divide el público, y que conduce a los niños al escenario conlleva en realidad un paso gigante hacia una vida enriquecida por la música. Un pasillo que en este día unos cruzaron abrumados, otros asustados, unos más valientes o compartiendo una mirada de complicidad con sus compañeros.
Ya en la segunda parte del concierto Jonay Moreno nos interpretó el precioso Edelweiss en la flauta, incorporándose después Alberto Tacoronte para tocar juntos una emotiva canción de cuna. Les siguieron los pianistas Jesús Hermana, Víctor Pentón, Alejandro Vega y Carlos Orce, quienes a pesar de su corta de edad, tocaban con mucha seguridad.
Un dúo de flautas compuesto por Noa Féliz e Ylenia Taisma nos asombraron mostrándonos además su calidad de cantantes al interpretar la obra “Cuatro esquinitas”. Después tocaron Marta Moreno, Álvaro Estévez y Pablo Barbosa el Can Can, ¡sincronizados hasta para saludar al público! Nos introdujeron en un ambiente navideño el conjunto de flautas interpretando el famoso “Jingle Bells”.
Volviendo los pianistas a tener el protagonismo, Verónica Herrera nos sorprendió a todos con su interpretación de la Balada al igual que Aythami Quintana nos asombró con sus contrastes dinámicos en sus obras, muy avanzado para su edad. Asimismo, Nuria Conde nos maravilló con su tierno movimiento de la mano derecha tocando la melodía del “Duck in the pond” como si fuese el mismo pato de la obra que asoma la cabeza por encima de la música.
Continúan con el piano Paula Pérez e Irina Ramos y después Anna Gabriel rompe momentáneamente con la línea pianística para aportar dos villancicos alemanes con su flauta, mostrando en su interpretación una gran interiorización de la música.
El concierto llega a su fin con los jóvenes pianistas Pablo Chamorro, Ana Montesdeoca y Elia Doumerc. El saludo con la cabeza de Elia fue el definitivo punto final al encantador concierto que resultó ser mucho más enriquecedor y agradable de lo que uno se podía imaginar.
La subdirectora Elba Álvarez hizo una aportación final para subrayar lo importante que es actuar en público para saber valorar mejor la evolución, y cómo se trata de una actuación especial imprescindible en toda carrera de artistas.
Tras el concierto había preparada una merienda para los padres y los niños. Buena música y comida, sin duda la mejor forma de desear a padres y alumnos unas FELICES FIESTAS.
Andrea Romero Robredo
Alumna de piano de 6º curso de Enseñanzas Profesionales
C. I. M Arenas- Albéniz
Conciertos del Centro Integrado de Música Arenas-Albéniz