La Familia
El contacto con la familia es estrecho y por supuesto fundamental para una importante colaboración de los padres en el proceso educativo de sus hijos. En general, los padres están muy implicados en la labor del centro, lo que produce resultados óptimos al apoyar e ir inculcando junto al profesor hábitos de estudios y nivel de exigencias.
Experiencias vividas por las familias.
¿Qué ha significado la música para la familia?. Difícil pregunta para un inculto de ella. Al principio sólo oía ruido en toda mi casa: ¡ ñin, ñin el violín sonaba; pon , pon el piano tocaban!.Con ilusión nuestros hijos nos decían: ¡ Papá, mamá mirad que bien lo hago!. Con risas internas nosotros nos mirábamos y les respondíamos:! sí, sí, muy bien hijos lo hacéis fenomenal!.
A través de la práctica diaria llegaron a sus primeros conciertos y con grandes nervios nos comentaban los días previos: ¡yo no quiero salir!, ¿Lo haré bien?, y si me equivoco ¿qué hago?. Con diferentes caracteres, al final, todos se enfrentaron a su miedo escénico proporcionándoles una seguridad de la que antes carecían.
Al final los ruidos se transformaron en una rutina diaria en la que no existían ni la televisión, ni las consolas y en esos minutos familiares también nos acompañaba alguna nota musical que nos empezaba a emocionar.
Sin embargo, el mayor beneficio que la música les ha proporcionado es la unión entre los hermanos en una actividad conjunta en la que la edad es lo de menos ya que todos han conectado con esa sensibilidad que todos llevamos dentro y que la música se encarga de expresar y transmitir.
Además su trabajo y esfuerzo les ha hecho el centro de nuestras reuniones familiares. (Familia Chamorro Casero)
Soy padre de tres niños, alumnos del Colegio Arenas. Cuando hace ya unos 7 años empecé a buscar colegio para el primero de mis hijos, uno de los detalles que valoré positivamente del Arenas fue que tuviese un Conservatorio Musical Integrado en sus estudios. Lo que nunca hubiese podido imaginar era la alegría que me está dando el hecho de ver a mis hijos tan ilusionados con la música y su interpretación. Me llena de satisfacción sus ganas de aprender y sus caras de orgullo cuando les sale bien la partitura que están aprendiendo y tocando.
Esa pasión que tienen es tan contagiosa que, aunque era algo que siempre me había llamado la atención, ha hecho que yo también haya empezado a aprender a tocar el piano.
A día de hoy, tras un año de recibir clases, la sensación que tengo al usar el llamado "lenguaje musical" es parecida a la que debe sentir un bebé balbuceando sus primeras palabras. Pero en este corto camino que llevo tocando, he descubierto que este lenguaje musical es muy importante aprender a hablarlo, no sólo a escucharlo, pues nos sirve para comunicarnos con el lenguaje más humano y universal que tenemos: el lenguaje de los sentimientos. (Familia Vega Peleteiro)
